Las garrapatas que transmiten la fiebre hemorrágica Crimea Congo se expanden: "En media hora, recoges 30 o 40"
elDiario.es · hace 10 h
Los casos detectados son todavía "esporádicos", aunque los expertos advierten que son "la punta del iceberg" de una enfermedad emergente en España y que puede ser mortal
Castilla-La Mancha confirma un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo causada por garrapatas
Un hombre de 84 años falleció este verano en Salamanca. Es uno de los cuatro casos de fiebre hemorrágica Crimea Congo identificados por las autoridades sanitarias esta temporada en España. En la última década, el Ministerio de Ciencia ha contabilizado un total de 19 infecciones, de las cuales seis no sobrevivieron al virus de esta enfermedad emergente. Hasta 2016, no se había detectado en el país, según indica el Informe epidemiológico sobre la situación de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en España. Años 2016 a 2025, que califica estos hallazgos de “esporádicos”, aunque preocupan a los expertos.
La fiebre hemorrágica Crimea Congo es una infección vírica que se transmite de animales a humanos —zoonosis—, principalmente a través de garrapatas infectadas. Según explica el doctor Álex Almuedo, doctor del Hospital Clínic de Barcelona e investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), esta enfermedad es conocida y endémica en varios países, mientras está emergiendo en otros como España por diferentes causas. Por ejemplo, por el comercio de ganado ilegal en África o por la emergencia climática en latitudes más cercanas: “Las garrapatas, con el cambio climático, están muy contentas”.
Las garrapatas se encuentran cómodas con temperaturas más altas, como las que se están registrando cada vez más durante el periodo estival en la península, y los inviernos más suaves, que favorecen su propagación.
El primer caso documentado de esta enfermedad se produjo al final de la Segunda Guerra Mundial (1945) en la península de Crimea, entre las tropas rusas, y la afección vírica, que parecía un fallo hepático, se propagó entre los soldados. Más tarde, en 1956, se detectó otro caso en el Congo Belga (República Democrática del Congo). Cuando, en 1968, se concluyó que ambos casos respondían a la misma enfermedad, se la bautizó como Fiebre Hemorrágica Crimea Congo.
La posibilidad de transmisión es muy baja, en comparación con la población de garrapatas
Félix Valcárcel
— Investigador de enfermedades parasitarias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Los expertos indican que la garrapata es el principal transmisor de esta enfermedad. “La causa más frecuente de infección en la gente que va al campo y se encuentra con uno de estos parásitos”, explica Almuedo, a través del contacto con la sangre de estos animales o de otros humanos infectados.
Pese a que se trata de una patología emergente, que puede llegar a ser mortal, el investigador de enfermedades parasitarias del Consejo Superior de Investigaciones Específicas (INIA-CSIC), Félix Valcárcel, indica que “la posibilidad de transmisión es muy baja, en comparación con la población de garrapatas”. De hecho, solo “en un 0,1% de los casos se encuentra el virus”. Entre los proyectos para estudiar la evolución del virus, se están construyendo dos animalarios —uno de ellos en el Instituto de Salud Carlos III—, para comprobar el contagio de la garrapata Hyalomma marginatum.
Valcárcel, licenciado en Veterinaria, apunta otra de las causas de expansión del virus: la migración de las aves: “Estas garrapatas se alimentan muy bien en aves y, si migran al norte, las traen”. La proliferación del virus entre las garrapatas en zonas de África hace que esté más presente en esos viajes.
El 80% de los pacientes infectados son asintomáticos
Álex Almuedo
— Doctor especialista en Enfermedades Infecciosas e investigador
Sobre el histórico de diagnósticos en España, el investigador Valcárcel señala que el número suele ser estable, sin picos exagerados, y en zonas muy concretas. La evolución deja, sin embargo, muchos interrogantes. Se han detectado casos en “la zona del norte de Cáceres, el sur de Ávila y el sur de Salamanca, aunque no hay una razón clara del porqué”, expone.
El doctor Almuedo indica que los casos que se están diagnosticando son aquellos que presentan síntomas. Es, dice, “la punta del iceberg” porque “el 80% de los pacientes infectados son asintomáticos”.
¿Y los que presentan síntomas? “A los 6-9 días se entra en la fase de hemorragia: manchas en la piel, hematomas, coágulos y complicaciones en el hígado. Un metaanálisis dice que hay entre un 10-40 % de mortalidad, pero hay poblaciones vulnerables, la capacidad de respuesta sanitaria, la capacidad de alerta y el tiempo de demor