Todos los expertos coinciden en el éxito masivo de GTA 6, lo que ya no tengo tan claro es que los demás vayan a beneficiarse de ello
3DJuegos · hace 8 h
Apenas faltan dos meses para que salga al mercado Grand Theft Auto VI. Menos incluso. Después de muchos avatares, parece que esta vez sí es una realidad impostergable. Si estamos padeciendo el aluvión de títulos actual es, en gran medida, porque todos se han querido hacer a un lado y dejar despejada la recta final del año. Hasta que no publiquen datos oficiales del lanzamiento, no sabremos a ciencia cierta el tamaño del fenómeno que tenemos entre manos, pero todos los augurios pasan porque sea una cifra escandalosa, suficiente para marcar récords no solo en la industria del videojuego, sino en la industria cultural y de entretenimiento general. Un tren acorazado con tanta inercia como para volatilizar cualquier otro título que se ponga en su camino. Sin embargo, pasados unos meses, hay quien espera que esas externalidades den un vuelco positivo y contribuyan al conjunto, beneficiando en última instancia a todos los demás. ¿Qué hay de cierto en esta aseveración?
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MonoculturaHay un término que se utiliza bastante en el mundo anglosajón en el estudio de la cultura popular que hace referencia a esas obras o eventos que son experimentados por toda una sociedad al mismo tiempo, que monopolizan toda la conversación y que resultan imposibles de eludir, ejerciendo una presión manifiesta sobre todos los que pretenden resistirse. Es la monoculture, una monocultura con unos referentes que compartimos todos. Este fenómeno era bastante habitual durante los años 60, 70 y 80, cuando el número de canales en televisión era muy reducido y las opciones de ocio muy limitadas y verticales. Las series de éxito congregaban a decenas de millones ante el televisor simplemente por falta de competencia. Con el advenimiento del streaming y la televisión por cable, los videojuegos y YouTube, la oferta de ocio se multiplicó exponencialmente, separándonos a todos en grupos cada vez más reducidos y estancos, con poca interconexión. Muy de vez en cuando surge algo que atraviesa barreras y acapara la atención de todo el mundo.
Creo que uno de los últimos ejemplos fue la serie Juego de Tronos. Escapó del corral de la fantasía y atrajo hacia sí a múltiples cohortes de población que jamás se habrían interesado por una serie de esas características si no fuera por el deseo de querer participar en un evento comunitario, en ser parte de la conversación, en interactuar con el zeitgeist. Pero ver una serie de televisión o una película apenas conlleva barreras a la entrada. Basta con darle al play y prestar algo de atención, un requisito que además no es indispensable. Jugar a un videojuego es muy diferente. Las barreras a la entrada son mucho mayores.
Para empezar, porque hay que hacerse con una consola. Es decir, implica una inversión mucho mayor que bajarse una aplicación y pagar una suscripción. Pero luego, hay que saber manejar un mando, una habilidad que muchos damos por descontado, pero que supone para la población general un reto imposible o por lo menos un reto que no les merece la pena. Y a pesar de todo, GTA VI aspira precisamente a eso, a convertirse, aunque solo sea durante unas semanas, en la monocultura global.
Sí, los videojuegos pueden recaudar más que la música y el cine juntos, pero no dejan la misma impronta cultural, ni de lejos
Eso explica por qué en Rockstar están yendo mucho más allá del videojuego. Haciendo una colaboración con Netflix para presentar gameplay en profundidad, el álbum con Atlantic Records y toda una pléyade de iniciativas que todavía no conocemos. El reto es mayúsculo, por mucho que los números estén de su parte. Uno de los mayores errores a la hora de comparar diferentes medios es referirse a la recaudación como métrica de impacto. Sí, los videojuegos pueden recaudar más que la música y el cine juntos, pero no dejan la misma impronta cultural, ni de lejos. Y una de las razones es porque la recaudación no es una métrica indicativa. En vez de comparar la taquilla de La Odisea y la recaudación de GTA VI, lo que habría que hacer es comparar el número de entradas y las copias vendidas. No hay datos al respecto, pero teniendo en cuenta la disparidad de precios, es probable que la película de Nolan haya llegado a más de 200 millones de personas. En Corea del Sur viven 51 millones de personas y allí la han visto 10 millones de personas. Un quinto de la población. Eso es dejar huella cultural.
Salir de la depresiónGTA VI puede mover en tres meses, el tiempo que una película de Nolan puede permanecer en cines, hasta 50 millones de copias. Un número estrambótico con el que quizá hasta me quedo corto. Quién sabe. A un precio medio de 100 dólares por unidad (que será menos), podría ser una recaudación de 5.000 millones. Más del doble de lo que haga The