Con Superman Tim Burton perdió un año de trabajo, Nicolas Cage el papel de su vida y Warner 30 millones. Con todo, hay gente que ganó dinero con ello
3DJuegos · hace 1 h
No, yo tampoco me imagino a Nicolas Cage poniéndose el pijama azul de la S. Lo he intentado durante casi treinta años y la imagen no me acaba de cuajar, así que en eso estamos de acuerdo antes de empezar. ¿Habéis visto las fotos de producción, con toda la pelambrera del pecho asomando por el cuello del traje de Superman? El problema es que me encanta Nicolas Cage, con lo bueno y con lo malo, con sus obras mayores y con las tres películas al año que rueda en cualquier sitio para pagar lo que haga falta pagar. Esqueletos de dinosaurios o mausoleos en forma de pirámide, por ejemplo. Y precisamente por eso llevo desde 1998 con una espinita clavada que no hay manera de sacarse. Nadie me va a devolver la posibilidad de comprobar qué habría hecho ese hombre dentro del traje más sagrado del cómic norteamericano, dirigido además por el tipo que había convertido a Batman en una ópera gótica.
Nicolas Cage firmó por 20 millones, cobrando se rodara o no se rodara la película
Llevamos tres décadas contando esta historia como una tragedia de artistas incomprendidos, y hay una parte de la que casi nunca hablamos en los medios, la de la contabilidad. Superman Lives, que así se llamaba el proyecto, dejó a un director de la talla de Tim Burton con un año en blanco en su carrerra, a un actor sin el papel que le habría cambiado la vida y a un estudio con 30 millones de dólares quemados sin haber llegado a rodar un solo plano. Dejó también a un señor cobrando durante 15 años un porcentaje del bruto de unas películas de Superman en las que no movió un dedo. Ese señor es Jon Peters.
Warner no canceló un Superman raro, canceló un Superman que no entendía
El origen de esta versión de Superman está en 1993, cuando Warner compra los derechos del personaje a los Salkind y encarga a Jon Peters, productor del Batman de Burton, que levante una película nueva, esperando emular el tremendo éxito en taquilla (y merchandising). Lo que viene después es un desfile de guionistas de traca que puede reconstruirse casi al mes gracias al historial de desarrollo del proyecto: Jonathan Lemkin entrega en marzo de 1995 un Superman Reborn donde la fuerza vital del héroe pasa a Lois y engendra a su propio sustituto. Tremendo. Gregory Poirier lo reescribe en diciembre de ese mismo año con un Superman que va al psicólogo; y después llega Kevin Smith como gran promesa de sacar algo en claro de todo esto.
Tim Burton se incorpora en 1997 con un contrato pay or play de 5 millones y la intención declarada de hacer su propia versión, alejándose de la imagen más conocida del personaje lo que en la práctica significó apartar el guion de Smith y llamar a Wesley Strick. Nicolas Cage firma ese mismo año por 20 millones, también pay or play, es decir, cobrando se rodara o no se rodara. La preproducción arranca en el verano del 97 con Pittsburgh elegida como Metrópolis y una parte del decorado de Krypton ya construído, que terminó demolido sin que lo pisara un solo actor.
Burton y Cage durante las pruebas de vestuario de Superman Lives
El 20 de junio de 1997, entre el fichaje de Burton y el arranque de la preproducción, se estrena Batman y Robin, que logró 238 millones de taquilla para un presupuesto que rondaba los 125. A pesar de ello Warner la considera un auténtico fracaso ya que sus expectativas eran mucho más elevadas y cancela de inmediato toda su línea de Batman, incluida aquella Batman Unchained para la que se llegó a barajar a Nicolas Cage como Espantapájaros. Warner comenzó a sospechar que el modelo de superhéroe había agotado su potencial para vender merchandising. Que la peli sea un horror lo mismo también tuvo algo que ver en la falta d peneteración en la cultura pop, más allá de los infames pezones de los bat-trajes…
El presupuesto de Superman Lives en aquel momento se movía entre los 140 y los 190 millones
El presupuesto de Superman Lives en aquel momento se movía entre los 140 y los 190 millones según qué fuente se consulte, y Dan Gilroy tuvo que rebajarlo a unos cien para intentar salvarlo, según contó él mismo a Den of Geek. En abril de 1998, con 30 millones ya gastados y las pruebas de cámara en marcha, el estudio aparcó la película. Por aquellos años el propio James Cameron también tuvo problemas para sacar adelante su peli de Spider-Man con DiCaprio como protagonista: los superhéroes ya no estaban de moda.
Una de las propuestas del nuevo traje de Superman incluía efectos de iluminación internos
Perdieron todos menos uno
Jon Peters contó en una entrevista con The Hollywood Reporter en la que se define como el Trump de Hollywood sin sonrojarse. Dice tener el 7,5% del bruto de Superman y haber ingresado entre 80 y 85 millones de dólares por dos películas posteriores, Superman Returns y El hombre de acero, en las que su participación fue estrictamente contractual. Las cuentas