Mike Leigh conquista el Festival de San Sebastián con su película final y logra tres premios, incluida la Concha de Oro
elDiario.es · hace 3 h
Tender Loving Care arrasa, mientras que Javier Cámara se lleva la Concha de Plata a la Mejor interpretación de reparto y La bola negra el del público
El conmovedor discurso de los Javis en San Sebastián: “Emociona escuchar una frase que la gente no quería usar: ¡Viva el cine español!”
Desde que se proyectó Tender Loving Care en el Festival de San Sebastián el certamen quedó prácticamente sentenciado. Era complicado que una película de la Sección Oficial igualará en sensibilidad, inteligencia y brillantez al filme con el que Mike Leigh se despedía del cine. El director británico ya había contado, y confirmó en el Zinemaldia, que esta será la última vez que dirija. Una enfermedad que afecta a sus ojos ha afectado a la movilidad del cineasta, que no se siente en las condiciones físicas necesarias para volver a rodar.
Algún malpensado podría pensar que ese factor sentimental, el que Tender Loving Care fuera la despedida de uno de los directores fundamentales del cine británico de las últimas décadas, podría afectar al jurado, pero tras ver la película es evidente que su calidad hablaba por sí sola. Si la crítica se rindió al maestro en contar el cine social desde lo íntimo, el jurado no se quedó atrás y claramente quedó enamorado de esta historia sobre cómo los cuidados son fundamentales, pero solo para aquellos que cuenten con una red familiar o de amigos. Un retrato magistral que, desde la relación de dos amigos y los padres de una de ellas acaba creciendo a una crítica sobre la destrucción del estado de bienestar.
No solo reconoció la película con una Concha de Oro tan previsible como incontestable, sino que el filme casi acaparó el palmarés llevándose también el premio al Mejor guion y el de Mejor actriz para Kate O’Flynn, que culmina su año dorado. La actriz británica llegaba de ganar el Emmy por La maldición de Widow's Bay y ahora se lleva la Concha de Plata por un trabajo de tono complicado donde se pasa de la comedia casi física al drama cotidiano. O’Flynn, eso sí, lo tuvo que compartir con Asta Kamma August, actriz noruega que protagoniza Growth of the soil, el filme de Hans Petter Moland que también logró el galardón a la mejor fotografía para Oskar Dahlsbakken. Desde Nueva York, Leigh mandó in vídeo agradeciendo por todos los premios para el filme. Tan escueto como acostumbra, solo dio las gracias y dijo un “Os quiero” que supo a poco.
El cine español, que venía encadenando tres Conchas de Oro consecutivas —O Corno, Tardes de Soledad y Los domingos— se tuvo que conformar en esta ocasión con la Concha de Plata a la mejor interpretación de reparto (en el Zinemaldia no hay división por género en las categorías interpretativas, pero sí por protagonistas y secundarios) para Javier Cámara por su personaje despreciable e hilarante en la divertida 5 minutos más, de Javier Ruiz Caldera.
El palmarés dejó fuera a otra de las grandes favoritas de la edición, The debut, de Jesse Eisenberg, una de las películas mejor recibidas y que muchos contaban con que no se iría de vacío. Las interpretaciones de Julianne Moore y Paul Giamatti o su guion parecían sus mejores bazas, pero el jurado, presidido por el cineasta Ira Sachs, decidió apostar por filmes más actorales y dejar, por esta vez, a Hollywood fuera de la ecuación. En su lugar apostaron por darle la Concha de Plata a la Mejor dirección a Amanda Kernell por la estupenda Brace your heart, retrato de independencia de una mujer en la comunidad Sami. Para cerrar el palmarés, el jurado apostó por una de las películas más radicales de la Sección Oficial, la china Border, de Ah Biao, a la que reconocieron con el premio del jurado.
El público se rinde a 'La bola negra'
Tras convertirse en el evento del Zinemaldia, al realizar su premiere española en el marco del festival, donde competía en la Sección Perlak, que recoge lo mejor de otros certámenes internacionales, La bola negra regresó a Donostia al llevarse el premio del público. La película de Javier Calvo y Javier Ambrossi logró una puntuación de 9,4, la segunda más alta de la historia del galardón tras la obtenida por La voz de Hind el año pasado (9,52).