Costo de estudiar en Miami: desafío para jóvenes latinos
Telemundo 51 — Miami · hace 17 h
En Miami, para algunos jóvenes, elegir una carrera comienza con una pregunta que nada tiene que ver con vocación: ¿cuánto puedo pagar?
Lady Colomé tiene 17 años y está en grado 12, ella sueña con estudiar Negocios Internacionales, pero sabe que el costo de una carrera universitaria puede ser un obstáculo.
“Por los cuatro años que estaría, en total sería alrededor de 20.000 dólares. Sin contar ni libros, ni transporte, ni cosas personales”, dice Colomé.
Sus padres no tienen los recursos para cubrir toda su educación universitaria, por lo que Lady planea buscar becas y ayuda financiera.
“Mis padres no tienen los recursos necesarios para cubrir mi educación universitaria completa, por eso quisiera aplicar para las ayudas financieras y las becas para poder ir a la universidad en un futuro”, revela Colomé, quien dice que varios de sus compañeros enfrentan una situación similar.
Su estrategia es estudiar en Florida y continuar viviendo con sus padres para reducir uno de los gastos más altos: la vivienda.
Pero el costo de una profesión no termina necesariamente con el diploma.
El precio de ejercer una profesión
Para dos maestras entrevistadas por Telemundo 51, la pregunta es cuánto alcanza el salario después de años de preparación y experiencia.
Luz Frías lleva 27 años en la educación. Según sus cálculos, un maestro que comienza puede ganar entre $48,000 y $50,000 al año, mientras que su salario está alrededor de $55,000.
“Entonces a mí me parece que eso no es justo, no es apropiado, no tiene sentido”, confiesa Frías.
Yaelis Rey lleva 23 años en las aulas y tiene una maestría. Su hijo, de 24 años, ya gana más que ella. “Yo voy a ganar lo que él hace ahora mismo, cuando yo me retire, si Dios quiere.”
El aumento del costo de vida también pesa en sus decisiones.
“El estándar de vida ha subido mucho, sin embargo el salario no ha subido a la par. Entonces siempre estamos buscando qué más podemos hacer para poder subir el salario.”
Para complementar sus ingresos, Yaelis Rey incluso trabajó dando clases por la noche.
Luz, por su parte, dice que ha tenido que recortar gastos en su vida diaria. “Yo no tengo cable. Mi televisión tiene una antena regular. Tengo que cuidar el teléfono, todas esas cosas tengo que cuidar mis gastos.”
Una decisión que empieza mucho antes del primer sueldo
La presión económica también puede influir en qué carreras consideran los jóvenes.
Luz teme que los estudiantes observen los salarios de los maestros y decidan buscar otro camino. “Los estudiantes ahora pueden saber, el maestro no gana casi nada, yo no quiero tener esa carrera. Y esa es una de las razones por las cuales no hay tantos maestros, no se están graduando.”
Así, dos historias aparentemente distintas terminan conectándose.
Unos hacen cuentas para poder llegar a una profesión. Otros, para poder vivir de ella.
Sin embargo, Lady Colomé mantiene la esperanza. “Sí, sí tengo esperanza porque soy una persona resiliente y sé que lo voy a poder, voy a poder cumplir mi sueño.”
Pero queda una pregunta abierta "¿Y si nos cortan las alas para poder estudiar, ¿qué va a pasar con nosotros?”