El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, declaró ayer que “la administración Trump está utilizando todas las herramientas disponibles para combatir a los cárteles y exigir cuentas a quienes los apoyen”. Es inevitable notar la ausencia de un formulismo obligado en las comunicaciones oficiales de este tipo: en un gobierno normal y observante de la institucionalidad, un alto funcionario habría dicho que el gobierno al cual representa está usando todas las herramientas legales contra el crimen organizado.