La novela de Ana María Moix que critica los colegios religiosos, inédita y olvidada tras el informe negativo de un académico
elDiario.es · hace 1 días
La escritora catalana recibió una beca de la Fundación Juan March en 1975 para escribir un libro que nunca llegó a ver la luzEn la rave del eclipse con Björk en Islandia: las nubes se comen el cielo, pero no la música
Año 1975. Una joven Ana María Moix, que para entonces ya había publicado poemarios y dos de sus obras más reconocidas, Julia y Walter ¿por qué te fuiste?, recibe una beca de la Fundación Juan March para escribir su siguiente novela, La gata Maula. Esther Tusquets, amiga y para entonces ya directora de la editorial Lumen, actuó como su aval. La escritora barcelonesa comenzó a escribir su texto y fue entregando distintas versiones a su tutor, cuyos informes pasaron de optimistas a terminar recomendando que la obra no se publicara. En 1976 estaba acabada, pero jamás vio la luz. Hasta hace unos meses.
Sofía González Gómez, investigadora Ramón y Cajal en la Universidad de Alcalá de Henares, buscaba información en la Fundación Juan March sobre Cristina Peri Rossi, que también compartía amistad con Ana María Moix. Por curiosidad, aprovechó para buscar si había algún documento de la escritora catalana. Y entre ellos, allí estaba: el manuscrito inédito de La gata Maula.
Ana María Moix, hermana pequeña del también escritor Terenci Moix nacida en 1947, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona. Escribió poesía, novelas, literatura infantil, libros de relatos y artículos para prensa. Fue la única mujer en ser incluida entre los 'Nueve novísimos poetas españoles' apodados por crítico literario José María Castellet, la generación que en los sesenta rompió con los mimbres de la poesía anterior, marcada por la censura y apegada a temas más tradicionales fruto del Franquismo. A este grupo pertenecieron otros autores como Leopoldo María Panero, Pere Gimferrer y Manuel Vázquez Montalbán.
Extracto del anal de las becas de la Fundación Juan March en 1975
También formó parte –y fue apodada como la Nena– de la 'Gauche Divine' ('Izquierda Divina'), un movimiento de intelectuales que surgió en la Barcelona de los años setenta. Escritores como Jaime Gil de Biedma y Rosa Regàs, arquitectos como Ricardo Bofill, músicos como Serrat, fotógrafos como Colita, modelos como Teresa Gimpera, editores como Esther Tusquets y cineastas como Gonzalo Suárez y Vicente Aranda formaron parte de este grupo que se reunía en la discoteca Bocaccio y los alrededores de la calle Tuset.
Ana María Moix fue igualmente una importante traductora, editora y coordinó la sección de Cultura de Vindicación feminista, una revista publicada entre 1976 y 1979, que marcó un hito en las publicaciones y movimiento social que luchaba en España por la liberación de la mujer. En ella colaboraron nombres como Maruja Torres y Montserrat Roig.
Sofía González Gómez conocía ampliamente su trayectoria, fruto de años de investigación plasmada en libros como Deseo de ser libres. Literatura, sociedad y movimiento estudiantil en España (1956-1975) (Comares), pero jamás había encontrado ninguna referencia a La gata Maula. En ningún testimonio ni ninguna carta. De hecho, lo primero que pensó cuando encontró el conjunto de 203 folios mecanografiados es que podría tratarse de una obra ya publicada, pero con otro título.
“Es normal que se modifiquen. Pero al empezar a leer la novela, no me resultaba familiar”, explica la investigadora a elDiario.es, “indudablemente era el universo narrativo de Ana María Moix, por sus preocupaciones y temas. Fue una escritora muy coherente en toda su trayectoria. Había muchas referencias a canciones y películas, algo muy habitual en su obra”. Su título, La gata Maula, hace referencia a una expresión común en catalán, que alude a cuando alguien es ambiguo y disimula sus verdaderas intenciones. Su protagonista es Guillermo, un adolescente que se está buscando a sí mismo en un entorno en el que no termina de encajar.