La UME entra en San Juan de la Peña para poner a salvo sus bienes históricos ante el avance del incendio de Riglos
elDiario.es · hace 2 h
Los efectivos han retirado del Monasterio Viejo piezas como la vestimenta del Conde de Aranda, capiteles y restos óseos mientras las llamas avanzan por el entorno
El incendio de Riglos amenaza la cuna de Aragón: las llamas entran en el entorno de San Juan de la Peña y acechan el Monasterio Nuevo
El avance de las llamas hacia San Juan de la Peña ha obligado a actuar sobre uno de los principales símbolos del patrimonio aragonés. Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), junto a técnicos de Cultura del Gobierno de Aragón, han entrado este jueves en el Monasterio Viejo para retirar y poner a salvo algunos de los bienes históricos que conserva el edificio, ante el riesgo de que el incendio de Las Peñas de Riglos siga aproximándose al conjunto.
La intervención, adelantada por Heraldo de Aragón, ha permitido sacar del monasterio varias piezas, entre ellas la vestimenta del enterramiento del X Conde de Aranda, además de capiteles y restos óseos. Los objetos han sido trasladados al Museo de Huesca para protegerlos mientras continúa la emergencia.
La proximidad de las llamas ha obligado incluso a interrumpir durante un tiempo los trabajos de extracción debido a la intensidad que estaba alcanzando el fuego. Una vez que las condiciones lo han permitido, los efectivos han podido retomar la intervención y completar la retirada de parte de los bienes.
El incendio, que ya afecta a unas 8.000 hectáreas y presenta un perímetro de 58 kilómetros, ha alcanzado el entorno del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Una lengua de fuego ha llegado hasta su límite y ha saltado en algunos puntos hacia el interior del espacio natural.
El Gobierno de Aragón ha tenido que modificar la estrategia de extinción para reforzar precisamente este sector. El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, ha explicado que los trabajos se están concentrando especialmente en los sectores 6 y 4, con el objetivo de frenar el avance de las llamas y evitar que puedan alcanzar los dos monasterios.
La preocupación no se limita al patrimonio arquitectónico. El fuego avanza por una zona de gran valor ambiental, dentro de un espacio protegido de 9.514 hectáreas que combina una importante masa forestal con hábitats de numerosas especies. La proximidad de las llamas ha obligado a extremar también la protección de este entorno.
Un rescate marcado por la rapidez del incendio
Los trabajos para poner a salvo las piezas se han desarrollado mientras el dispositivo de extinción trata de contener un incendio que está obligando a tomar decisiones sobre el terreno de forma constante. La evolución del frente y las condiciones meteorológicas hacen especialmente difícil determinar cómo puede avanzar durante las próximas horas.
En el caso del Monasterio Viejo, la prioridad ha sido sacar aquellos bienes que podían trasladarse con mayor rapidez y que presentan un especial valor histórico. Entre ellos se encuentra la vestimenta vinculada al enterramiento del Conde de Aranda, además de elementos arquitectónicos y restos arqueológicos.
El Monasterio Viejo se encuentra bajo la gran roca de San Juan de la Peña y constituye uno de los grandes testimonios de los orígenes del Reino de Aragón. En su interior se conservan la iglesia prerrománica, las pinturas de San Cosme y San Damián, el Panteón de Nobles, la iglesia superior y el claustro románico, además del Panteón Real vinculado a los primeros monarcas aragoneses.
La operación de la UME y de los técnicos de Cultura se produce, por tanto, mientras el operativo trata de evitar que el incendio llegue hasta el propio conjunto monumental. El Monasterio Nuevo, situado en las proximidades, es también una de las zonas que más preocupa por la cercanía del frente de fuego.
Alrededor de 500 efectivos y 30 medios aéreos participan este jueves en las labores de extinción, en una jornada marcada por las altas temperaturas y el viento de componente sur. El dispositivo mantiene como prioridades la defensa de las poblaciones, el control de los frentes más activos y la protección del entorno de San Juan de la Peña.