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hace 47 min
A dos días de las elecciones, ambos candidatos se atacaron por la economía, la seguridad y la corrupción en último debate
Flávio Bolsonaro, el candidato con vínculos paramilitares que acaricia la presidencia de Brasil
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador opositor Flávio Bolsonaro se enfrentaron este viernes en un último debate antes de la segunda vuelta de las elecciones en el que se atacaron por la economía, la seguridad y la corrupción. Los dos candidatos se medirán el domingo en las urnas en una segunda vuelta ajustada y de desenlace incierto para la que todas las encuestas sitúan a ambos en empate técnico.
El dirigente progresista y el hijo mayor del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022) se vieron a cara a cara en los estudios de Globo de Río de Janeiro, la cadena con más audiencia del país, tras el tenso debate del domingo pasado en la emisora Band. El senador, el más votado en la primera vuelta con el 47 % de los votos, dos puntos más que Lula, quiso exhibir un talante moderado, con un discurso aspiracional en el que prometió “futuro” y “prosperidad”.
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) empezó ridiculizando a su adversario. Le comparó con “aquellos estudiantes que memorizan, pero no aprenden” para denunciar su falta de preparación y lo acusó de no conocer “ni un poco Brasil”. Además, también lo acusó de “lamer las botas” del líder estadounidense Donald Trump y lo señaló como cumpable de su decisión de imponer aranceles del 25% sobre las importaciones brasileñas, una acusación recurrente que el senador ultraderechista ha negado repetidas veces.
Por su parte, Flávio Bolsonaro bajó a lo personal y llamó “nueve dedos” al presidente brasileño durante una discusión sobre la inflación. El senador le echó en cara que lo que daba al pueblo “con una mano”, se lo quitaba con “nueve dedos”. De esta forma, el candidato ultraderechista hizo una alusión al meñique que el ahora presidente perdió en un accidente laboral cuando tenía 17 años de edad y trabajaba como tornero mecánico en una fábrica.
Esta provocación ocasionó el rifirrafe más acalorado hasta ahora del debate. Lula, que pidió el derecho de respuesta, se quejó de forma airada exigiendo que su rival presentara sus disculpas ante él y ante los “miles de trabajadores” que han sufrido lesiones por la falta de seguridad en el trabajo y por la “irresponsabilidad” de sus patrones. Tras esta reacción, Bolsonaro pidió sus “disculpas, de verdad” haciendo un gesto de perdón con las manos.
Flávio atiza a Lula con la inflación
Separados por una enorme distancia y detrás de sus atriles, el alto nivel de endeudamiento y la pérdida de poder adquisitivo fue uno de los temas más abordados por el primogénito de Jair Bolsonaro. Según datos oficiales, las familias dedican ya cerca de un tercio de sus salarios a pagar sus deudas, un nivel récord.
“Lula, ¿cuándo fue la última vez que fuiste a un supermercado?”, le preguntó. Flávio acusó al Gobierno de Lula de “despilfarrar” el dinero público, lo que a su juicio ha obligado al Banco Central a mantener una tasa de interés elevada, hoy en el 13,75 % anual, lo que está asfixiando la economía.
El jefe de Estado rebatió con datos de su gestión, como el crecimiento por encima del 2 % y la subida del salario por encima de la inflación, y alertó de que su adversario seguirá la receta neoliberal de recortes del presidente argentino, Javier Milei.
En este sentido, le preguntó directamente si “le va a pedir prestada la motosierra” a su par argentino. Flávio, por el contrario, defendió la gestión de Milei y culpó al kirchnerismo de la difícil situación económica que atraviesa el país.
Lula siembra sospechas sobre Flávio
El presidente puso en duda el compromiso con la seguridad de su contrincante, recordando que este defiende ante la Justicia a un policía acusado de matar a Ana Clara, de 5 años, en Río de Janeiro durante una acción contra supuestos narcotraficantes.
Para intentar desestabilizarlo, el equipo de Lula sentó entre el público a la madre de Ana Clara. Flávio prestó su solidaridad por “esa tragedia”, pero volvió a defender al agente. “Fue en un intercambio de tiros en una zona de conflicto”, afirmó. Según los periodistas que se encontraban en el plató, la madre reaccionó llamándolo “mentiroso” en voz alta.
Flávio, por su parte, prometió mano dura contra el crimen e incluso defendió eliminar la edad mínima de responsabilidad penal para los casos de violación.
El debate bajó aún más al barro en la recta final, cuando ambos tuvieron ocho minutos para hablar de lo que quisieron y optaron por lanzar las sospechas de corrupción que pesan sobre unos y otros. Flávio trajo a colación las investigaciones por tráfico de influencias que enfrenta el hijo mayor de Lula, mientras que el presidente desafió a su adversario a expl