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Esto expulsarán al aire las dos chimeneas de 70 metros de la nueva incineradora de Titulcia y que respirarán 122.000 vecinos: dióxido de azufre, monóxido de carbono, amoníaco, mercurio...
La preocupación se ha extendido más allá del municipio madrileño de Titulcia. “Como la mierda que echaría al aire la futura incineradora que se quiere construir en el pueblo”, señala uno de los 1.300 vecinos de esta localidad gobernada por el PSOE. Los alcaldes de cinco ciudades vecinas, Ciempozuelos (PSOE), Aranjuez (PP), San Martín de la Vega (PSOE), Chinchón (Independientes) y Villaconejos (PP), que suman otros 120.400 habitantes, se han reunido ya para intentar coordinar una estrategia conjunta que paralice este proyecto, un proyecto que, en principio, sí defendía el Consistorio socialista de Titulcia a cambio de ciertas ventajas para sus habitantes.Por ejemplo, el Ayuntamiento de la localidad, del PSOE, quería exigir al promotor que corriera con los gastos de la luz de todos los residentes, los comercios y el alumbrado municipal; que contratara para la planta de tratamiento de residuos a vecinos del pueblo; y que construyera “un centro de bienestar con gimnasio, spa y piscina de invierno”. La compañía que quiere levantar esta incineradora es Prezero, propiedad del grupo alemán Schwarz, dueño de los supermercados Lidl. Tras la presión vecinal y del propio PSOE de Madrid, la alcaldesa de Titulcia ha dado ahora marcha atrás e insiste que es la Comunidad “quien ha impulsado este proyecto” y que “su gran error fue fiarse” del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. “Nosotros hemos sido un mero instrumento y nos dijeron que si no la queríamos nosotros en Titulcia se la llevarían a Chinchón. Nos han engañado e intentaremos impedir que la esta megaplanta de residuos se construya en Titulcia”“, señala la regidora Paca Suárez.Pero, ¿qué respirarán realmente los vecinos de Titulcia y de los municipios colindantes si el proyecto sale adelante? Hay que tener en cuenta que el Centro de Tratamiento de Residuos “Jarama” (como se quiere llamar) tendrá capacidad para gestionar 300.000 toneladas de basura al año y que funcionará 8.760 horas anuales. Para poner en comparación lo que se quiere construir, la incineradora de Las Lomas (la principal que hay en Valdemingómez, en la capital), es capaz de gestionar entre 300.000 y 330.000 toneladas de residuos. La futura planta prevé quemar esa basura evacuando los gases depurados por dos chimeneas de 70 metros de altura y dos metros de diámetro a una temperatura de 135 grados. Titulcia está a 1,5 kilómetros de los terrenos donde se levantaría la incineradora. Dos chimenas que expulsarán al aire un caudal de “110.840 Nm³/h por línea”, o traducido, 110.840 metros cúbicos normales por hora, medida aplicada a cada línea o conducto de expulsión. Por estos conductos saldrán gases de combustión básicos: óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre, monóxido de carbono y amoníaco. También gases ácidos como cloruro de hidrógeno y fluoruro de hidrógeno; y metales pesados y tóxicos persistentes como mercurio, cadmio, talio, dioxinas y furanos. Todo esto es lo que saldrá por el aire. El proceso de incineración de los residuos producirá en los hornos 72.000 toneladas anuales de escorias y unas 15.00 toneladas de cenizas que serán enviadas a gestores autorizados para su tratamiento. “Las emisiones se situarán en el límite inferior de los rangos establecidos” en la normativa, explica la empresa en su proyecto técnico. El día a día de la instalación conllevará el tráfico de 330 vehículos pesados cada día. Compuestos cancerígenosAlejandro Sánchez, diputado de Más Madrid-Verdes Equo, asegura que su formación es “contraria a la incineración de residuos por sus graves efectos para la salud de las personas, ya que en la combustión de la basura y especialmente de los plásticos se generan compuestos cancerígenos como las dioxinas y los furanos, que son acumulativos a lo largo de los años. Por ese motivo llevamos tantos años luchando por el cierre de la incineradora de Valdemingómez, donde se ha demostrado la acumulación de estas sustancias en el suelo y los cultivos del entorno, y unas cantidades de estas sustancias inasumibles para la salud pública en zonas como la de Villa de Vallecas”.Más Madrid va a presentar alegaciones al proyecto. “La incineración de residuos es una tecnología que va en el sentido opuesto al reciclaje y reutilización; siendo Madrid una de las comunidades con peores porcentajes en materia de reciclaje, a la cola de Europa en gestión de residuos, lo que hace el PP apoyando este proyecto es escurrir el bulto en la gestión de basuras, quemándola y poniendo en riesgo la salud de los vecinos. Claro, si quemamos la basura ya no hay que preocuparse, pero incluso haciendo eso, tenemos el problema de las cenizas, que acumulan metales pesados y otras sustancias peligrosas”, señala Sánchez. La memoria del proyecto también refleja que si la incineradora finalmente se construye necesitá una consumo anual de agua 90.220 metros cúbicos, aunque es probable que finalmente el consumo estimado suba un 20% adicional a esta cifra, hasta los 108.264 metros cúbicos, el equivalente a 43 piscinas olímpicas. En cuanto
IZQUIERDA
hace 21 min